El apasionado compositor alemán tuvo una vida torturada, marcada por el dolor y la enfermedad menta. Estudió piano y música a la vez que cultivaba la poesía, acusando desde el principio una admiración por las canciones de Schubert, que le empujarían a componer obras propias. Cursó estudios de derecho, pero en 1829 decide volcarse exclusivamente al mundo de la música. Ayudó a crear la sociedad musical Davidsbündler y la Nueva Revista Musical, desde donde proclamaba la genialidad de Chopin o Brahms. Se casó con la pianista Clara Wieck, hija de su antiguo maestro. Solía concentrarse en distintos géneros cada vez; por ejemplo, hasta 1840 se consagró a la música para piano, durante 1841 al medio orquestal mientras que al año siguiente abordó la música de cámara con varios cuartetos y un quinteto para piano.